La hiponatremia asociada al ejercicio (HAE) es una alteración electrolítica potencialmente grave que puede afectar a corredores de media y larga distancia, especialmente en pruebas de resistencia prolongadas como maratones, ultras y trail running. Aunque suele asociarse al calor y a la sudoración, el mecanismo principal no es la “pérdida de sodio”, sino la dilución del sodio plasmático por una ingesta excesiva de líquidos.
Este artículo revisa qué es la hiponatremia en runners, sus mecanismos fisiopatológicos, factores de riesgo, síntomas, tratamiento y, sobre todo, estrategias de prevención basadas en la evidencia científica.
¿Qué es la hiponatremia asociada al ejercicio?
Se define como una concentración de sodio plasmático por debajo de 135mmol/litro que ocurre durante o hasta 24 horas después del ejercicio físico prolongado.
En el contexto del running, la HAE aparece con mayor frecuencia en:
- Carreras de más 2–3 horas
- Eventos con múltiples avituallamientos
- Condiciones de calor o humedad
- Corredores recreativos o de ritmo lento
La gravedad puede variar desde cuadros leves hasta edema cerebral, convulsiones, coma y, en casos extremos, muerte.
Fisiopatología: ¿por qué ocurre?
Puede ocurrir por diversas causas,
- Ingesta excesiva de líquidos
El principal mecanismo es la sobrehidratación:
- El corredor bebe más líquido del que pierde por sudor y orina
- Se produce una dilución del sodio plasmático
Este riesgo aumenta cuando se sigue el mensaje simplista de “beber todo lo posible para evitar la deshidratación”.
- Secreción inadecuada de ADH
Durante el ejercicio prolongado se estimula la liberación de hormona antidiurética (ADH), incluso cuando no sería fisiológicamente necesaria. Esto:
- Reduce la excreción renal de agua
- Favorece la retención hídrica
- Potencia la dilución del sodio
- Pérdidas de sodio por sudor (factor secundario)
Aunque el sudor contiene sodio (20–80 mmol/L), la pérdida aislada de sodio raramente explica la hiponatremia, salvo en combinación con:
- Altísima sudoración
- Ingesta muy baja de sodio
- Consumo excesivo de agua
Factores de riesgo en corredores
Los principales factores identificados en la literatura son:
- Ritmo lento o tiempo prolongado de carrera
- Consumo de líquidos por encima de la sed
- Bajo peso corporal
- Uso de AINEs (ibuprofeno, diclofenaco, etc.)
- Primeras experiencias en maratón o trail
- Climas fríos (menor sudoración → mayor riesgo de sobreingesta)
Paradójicamente, no es exclusiva del calor: se ha documentado con frecuencia en maratones con temperaturas moderadas o bajas.
Síntomas: cómo reconocerla
Uno de los mayores problemas de la hiponatremia en corredores es que no siempre es fácil de identificar. Muchos de sus síntomas iniciales son inespecíficos y pueden confundirse con fatiga, deshidratación o incluso con un “mal día” de carrera. Esta confusión es especialmente peligrosa, ya que la respuesta habitual ante el malestar suele ser beber más líquido, lo que puede empeorar el cuadro. A medida que el sodio en sangre desciende, los síntomas se vuelven progresivamente más evidentes y pueden comprometer el sistema nervioso central, haciendo fundamental una detección precoz.
Síntomas leves a moderados
- Náuseas
- Distensión abdominal
- Cefalea
- Mareos
- Confusión
Síntomas graves
- Vómitos persistentes
- Alteración del estado de conciencia
- Convulsiones
- Edema cerebral
Importante: los síntomas pueden confundirse con deshidratación o golpe de calor, lo que lleva a administrar aún más líquidos y empeorar el cuadro.
Diagnóstico en contexto deportivo
El diagnóstico definitivo requiere medición de sodio plasmático, pero en carrera se sospecha cuando:
- Hay aumento de peso corporal durante la prueba
- Síntomas neurológicos con ingesta elevada de líquidos
- Distensión abdominal marcada
En eventos bien organizados, la monitorización del peso corporal pre y post carrera es una herramienta útil para identificar riesgo.
Tratamiento
El tratamiento de la hiponatremia asociada al ejercicio depende en gran medida de la gravedad del cuadro y de una correcta identificación del problema.
Esto es clave, porque una intervención inadecuada, como seguir ofreciendo líquidos ante síntomas neurológicos, puede empeorar rápidamente la situación. En la mayoría de los casos leves, el manejo es conservador, pero cuando la hiponatremia progresa, se trata de una urgencia médica que requiere actuación especializada. Por eso, diferenciar cuándo observar y cuándo intervenir de forma agresiva puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una complicación grave.
El manejo depende de la gravedad:
- Casos leves: restricción hídrica y observación
- Casos moderados a graves: administración de solución salina hipertónica (3%) bajo supervisión médica
Nunca administrar grandes volúmenes de agua o bebidas hipotónicas ante síntomas neurológicos.
Prevención: el pilar fundamental
La prevención es, sin dudas, la herramienta más eficaz frente a la hiponatremia asociada al ejercicio. A diferencia de otras complicaciones del running, este cuadro no suele deberse a una falta de recursos, sino a decisiones mal informadas: beber en exceso, ignorar las señales del cuerpo o seguir recomendaciones genéricas sin individualización. Entender cómo y cuánto hidratarse, y desmontar algunos mitos muy arraigados en el deporte de resistencia, es clave para reducir el riesgo sin comprometer el rendimiento ni la salud.
- Beber según la sed
La evidencia actual es clara:
La sed es un mecanismo eficaz y seguro para regular la ingesta de líquidos durante el ejercicio.
Beber por horarios fijos o “por obligación” aumenta el riesgo de hiponatremia.
- Evitar ganar peso durante la carrera
- El peso corporal debería mantenerse estable o disminuir levemente
- Ganar peso durante una prueba es un signo claro de sobrehidratación
- Ajustar la estrategia de sodio
- Incluir sodio puede ser útil en pruebas largas (>3 h)
- No sustituye al control de la ingesta total de líquidos
- El sodio no previene la hiponatremia si se bebe en exceso
- Educación nutricional
Muchos casos ocurren por mensajes desactualizados. La formación del runner es clave:
- Diferenciar deshidratación de hiponatremia
- Entender que más no siempre es mejor
En resumen
La hiponatremia asociada al ejercicio es una complicación prevenible, pero aún infradiagnosticada en el running recreativo y competitivo. El problema no es la falta de agua, sino el exceso.
Una estrategia basada en:
- Beber según la sed
- Evitar la sobrehidratación
- Individualizar el uso de sodio
es la forma más segura y efectiva de proteger la salud y el rendimiento del corredor.
Referencias
- Hew-Butler T, et al. Exercise-associated hyponatremia: 2017 update. Clin J Sport Med. 2017.
- Noakes TD. Overconsumption of fluids by athletes. BMJ. 2003.
- Hoffman MD, et al. Exercise-associated hyponatremia in ultramarathons. Clin J Sport Med. 2015.
- Casa DJ, et al. National Athletic Trainers’ Association position statement: Fluid replacement for athletes. J Athl Train. 2000.
- Jeukendrup AE, Gleeson M. Sport Nutrition. 3rd ed. Human Kinetics, 2019.
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